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Casa de muñecas / Henrik Ibsen

Belén de Santiago y Efraín Rodríguez durante un ensayo de 'Nora, 1959'.

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Casa de muñecas, de Henrik Ibsen. Versión del programa Estudio 1 de TVE, el 3 de enero de 2002. Director: Manuel Armán Reparto: Amparo Larrañaga como «Nora», Juan Diego, Pedro Mari Sánchez, Bettina Grand, Elisa Martínez Sierra, Joaquín Notario, Pepa Pedroche.

Casa de muñecas, una de las obras más intemporales de Ibsen, narra el drama de Nora, una mujer ardiente y alegre que ante la incomprensión de su marido se encierra en sí misma, llegando a abandonar su hogar para convertirse en un ser consciente de su destino. La obra desató vivas polémicas en su época y fue juzgada como una toma de posición en favor de las ideas feministas. La dama del mar pertenece a la última época de la producción ibseniana, en la que cobra relieve la dimensión misteriosa de la realidad.

La obra fue estrenada en 1879 y tiene como trasfondo el tránsito desde el estancamiento económico hacia la industrialización, sus personajes son víctimas de un complejo entramado social y familiar que cuarta la libertad individual.
Para Ibsen la burguesía carecía de decoro, era hipócrita, mezquina y repugnante, consideraba que la base de este comportamiento hostil se encontraba en la familia como núcleo social básico y hacia allí enfocó su crítica.
En Casa de muñecas Ibsen aborda el problema de la situación de la mujer de la pequeña burguesía en la sociedad de su tiempo. Nora, la protagonista, es el retrato de las mujeres de su clase y puede ofrecer un retrato con mucha actualidad para las mujeres inmersas en la vorágine del mundo contemporáneo.
La obra generó gran controversia con su puesta en escena, el personaje de Nora abandona a su familia como única posibilidad para el logro de su realización individual.

      La pieza también recibió censuras desde los púlpitos religiosos. Varios autores calificaron a Ibsen como un anticristiano. La gente devota o medianamente creyente se escandalizó en el acto final al ver que Nora, en un acto de valentía deja la casa.
La obra ha sido interpretada como bandera del feminismo, pero la lucha de Nora por sus derechos se ve desligada de la lucha consciente por la emancipación social que trae aparejada la emancipación de la mujer, en tanto ser social.
Se puede decir que Casa de muñecas es una obra con perspectiva de género, aunque Ibsen nunca declaró haber intencionado el género en su obra la recepción ha privilegiado este sentido. Invitamos al lector inteligente a realizar otras lecturas.
Estamos ante una obra cuyo conflicto se ha estructurado a partir de las ideas. Es muy significativo el final abierto en que el espectador deberá afirmar o negar la decisión de Nora. En la obra no se cierra la parábola pues interesa más mostrar problemas que ofrecer soluciones.
Esta obra de teatro contiene un análisis alrededor de la acción del dinero sobre los valores éticos, tema de mucha actualidad en los tiempos que corren.
Ibsen aportó importantes elementos temáticos y formales al teatro moderno con Casa de muñecas.

Publicado por Zahira

Zahira86 (32)

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